El Fondo Monetario Internacional  revisó el pasado mes de abril las previsiones de crecimiento mundial para el año 2016 dejándolas en un 3’2% y vaticinando una mejoría evidente a partir del próximo año 2017.

Si bien la coyuntura económica global se ha visto desacelerada, siguen siendo muy positivas las previsiones en el continente africano. África seguirá creciendo, en concreto en la zona del África subsahariana se prevé para 2016 un crecimiento del 4’1% y para 2017 del 4’6%, por encima de la media mundial y de gran parte de Europa.

El crecimiento previsto se sustenta en el esperado repunte del precio de las materias primas, según esta revisión del Informe “Perspectivas de la Economía Mundial: Crecimiento demasiado lento por demasiado tiempo”.

Los países exportadores de petróleo, como es el caso de Guinea Ecuatorial, a pesar de la coyuntura actual crecerán a un ritmo del 2% en 2016, y al 3’4 en 2017, frente a los países de economías supuestamente consolidadas como son EEUU, o determinados países de la zona euro (Alemania,etc…), donde la previsión de crecimiento es de un 1’9% para el 2016 y un 2’0% para el 2017.

En conclusión, la recuperación mundial continúa, pero a un ritmo más lento, con previsiones positivas de crecimiento para 2017, y una mejora de la actitud de los mercados.

No obstante, el vaticinar un crecimiento elevado en este continente no es nuevo, dado que ya el  Banco Mundial en su Informe  Doing Business 2016 (en cuya elaboración participó la oficina de Malabo de L&S Abogados), situó a inicios de año a la zona del África subsahariana como la segunda región que más crece (en términos macroeconómicos), sólo por detrás del Asia Meridional. Además, todo indica que esta progresión se mantendrá en los próximos años.