El derecho a la desconexión digital se podría definir como la potestad del trabajador de apagar los dispositivos digitales, ya sean corporativos o personales, para no atender ninguna comunicación en su periodo de descanso. Entendiéndose por descanso, según el concepto que recoge la directiva comunitaria relativa a determinados aspectos de la ordenación del tiempo de trabajo; todo período que no sea tiempo de trabajo o durante el cual el trabajador permanezca en el trabajo, a disposición del empresario y en ejercicio de su actividad o de sus funciones.

Este derecho se reconoció específicamente en nuestra vecina Francia mediante la Loi n° 2016-1088 du 8 août 2016 relative au travail, à la modernisation du dialogue social et à la sécurisation des parcours professionnels que modificó su Código de Trabajo. Y recientemente, por primera vez en España se ha plasmado en el Convenio Colectivo de una empresa, concretamente en el de la compañía aseguradora AXA para el periodo 2017-2020, que salvo en caso de una coyuntura excepcional o fuerza mayor recoge el derecho de los trabajadores a no responder correos electrónicos o mensajes profesionales una vez finalizado el horario de trabajo.

Si bien en nuestro país no se reconoce expresamente en una norma con rango de ley, en España encontraríamos los siguientes antecedentes y bases legales que permitirían su reconocimiento:

  1. El artículo 40 de nuestra Constitución que obliga a los poderes públicos a garantizar el descanso necesario de los trabajadores.
  2. La sentencia del Tribunal Supremo de fecha 21 de septiembre de 2015, declaró abusiva la cláusula tipo del contrato de trabajo que obligaba a los trabajadores a dar el número de móvil o correo electrónico. De este modo, el empleado voluntariamente puede facilitar a la empresa sus datos personales para que la misma le pueda contactar, pero el empleador no puede solicitar estos datos de contacto a través de una cláusula tipo no negociada, incorporada al contrato, al considerar el Alto Tribunal que es contraria a la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal y atenta contra un derecho fundamental.
  • Y el Estatuto de los Trabajadores que incluye entre los derechos laborales la integridad física y el respeto a la intimidad.

De este modo, aunque en nuestro país el legislador ha manifestado su interés de normativizar el derecho a la desconexión digital de los trabajadores, habrá que esperar para saber qué encaje tendrá este derecho en nuestro Ordenamiento Jurídico.