Por tanto se deben realizar diferentes operaciones:

1º) LA COMPUTACIÓN contemplado en el art. 818 del CC, que consiste en su fijación cuantitativa o numérica calculando la cuota correspondiente al patrimonio hereditario del causante, que se determina sumando el relictum con el donatum.

Hay  que matizar que en la operación de detracción de las deudas, el precepto subraya que no habrán de contarse entre las mismas las cargas impuestas en el testamento, precisamente por que tales cargas no constituyen una disminución  del valor de los bienes  que integran el caudal relicto tal y como se encontraban antes del fallecimiento de su titular sino una disposición de parte del valor del mismo.

Por otro lado debemos advertir que el artículo 812.2 emplea la expresión donaciones colacionables de forma impropia, ya que el relictum incluye no solo las donaciones realizadas a los legitimarios, sino también las realizadas a los extraños sean o no colacionables, pues debe interpretarse come computables ( SS TS 17 marzo 1989, 21 abril 1990 y 22 febrero 2006)

2º) LA IMPUTACIÓN Calculado el valor de la legítima, procede realizar la imputación que es definida por Vallet  como la operación inversa a la computación, en virtud de la cual las donaciones y legados se colocan a cuenta del tercio o tercios correspondientes para comprobar si son o no inoficiosas y se realiza en la forma prevista en el artículo 819 y como señala la jurisprudencia se trata de colocar a cuenta de la legítima lo que un legitimario ha recibido de su causante como heredero, como legatario o como donatario; y la atribución, que es el pago de la legítima por cualquier título, como herencia, legado o donación ( SS TS 28 septiembre 2005  y 24 enero 2008 )

¿Dónde debemos imputar la donación realizada al legitimario que ha sido instituido heredero sólo por la legítima estricta?

Pues bien, la solución viene determinada por el artículo 819 del Código Civil y la interpretación efectuada por la jurisprudencia de forma tal que la donación se imputar en primer lugar a su parte en el tercio de legítima estricta y lo que excede AL TERCIO DE LIBRE DISPOSICION y solo lo que exceda será inoficiosa

Es decir, en lo que excede de la cuota legitimaria deberá considerase como un extraño, por lo que el donatario que ha sido instituido heredero sólo en la legítima estricta, en realidad hereda la legítima estricta y el tercio de libre disposición y solo reducirá en cuanto el exceso

3º) LA REDUCCIÓN a la que hemos aludido anteriormente se realizará en la forma prevista en el artículo 820 y solo puede ser solicitada por los legitimarios, y que en este caso provocará que se abone en metálico el exceso de lo percibido por vía de donación.

En conclusión, lo que se trata es de proteger el DERECHO DE LOS LEGITIMARIOS no de los herederos, de tal forma que lo que se asegura es que los legitimarios reciban los que les corresponde de legitima estricta y de mejora, pero en ningún momento entra en juego el tercio de libre disposición, no se trata de que el instituido heredero en la legítima estricta que ha recibido bienes en vida del causante reciba solo la legítima estricta, sino que por el contrario que las liberalidades realizadas en vida por el causante no perjudique el derecho de los legitimarios SOBRE LA LEGITIMA y no reciban menos legitima de la que le corresponda

Por último mencionar que cuando son varias las donaciones, cada una se imputará en la parte de legítima estricta de cada donatario, pero respecto al tercio de libre disposición se imputaran por orden de antigüedad, siendo preferentes las más antiguas conforme al artículo 656