Existen trámites inevitables a la hora de dirigirse a otro país a trabajar, estudiar, o emprender un nuevo negocio. Es imprescindible afrontar esta nueva etapa con la situación regularizada en el país de destino, en este caso España, para evitar problemas legales que pueden revestir gravedad.

El Ministerio de Empleo y Seguridad Social, desde la Secretaría General de Inmigración y Emigración, es el organismo encargado de conceder estos permisos y de tramitarlos.

En el caso de solicitar la residencia temporal y de trabajo, hay que distinguir entre el trabajo por cuenta ajena (contrato en una empresa), o el trabajo por cuenta propia (como autónomo). En la primera situación, es el empresario o empleador el que solicita la residencia temporal para el trabajador que quiere contratar y no se encuentra en España. En la segunda, es el propio extranjero el que solicita la autorización para realizar una actividad lucrativa por cuenta propia.

Las normativas aplicables en cada caso son diferentes, y los requisitos difieren en aspectos como la necesidad de un contrato, si es por cuenta ajena, o cualificación profesional e inversión prevista suficiente, si la actividad que se propone es por cuenta propia. Aun así, en ambos casos, son comunes los requisitos de:

-No ser ciudadano de un Estado de la Unión Europea, del Espacio Económico Europeo o de Suiza, o familiar de ciudadanos de estos países a los que les sea de aplicación el régimen de ciudadano de la Unión.

-No encontrarse irregularmente en territorio español.

-Carecer de antecedentes penales en España y países anteriores de residencia, por delitos existentes en el ordenamiento español.

-No tener prohibida la entrada en España y no figurar como rechazable en el espacio territorial de países con los que España tenga firmado un convenio en tal sentido.

-No encontrarse, en su caso, dentro del plazo de compromiso de no retorno a España que el extranjero haya asumido al retornar voluntariamente a su país de origen.

La presentación de los diferentes documentos exigibles se realiza en la Oficina de Extranjería de la provincia donde se vayan a prestar los servicios, si es por cuenta ajena, o en la misión diplomática u oficina consular española correspondiente a su lugar de residencia, si es el propio empresario o autónomo el que quiere emprender dicha actividad profesional.

Los plazos de resolución de las solicitudes pueden oscilar (siempre orientatívamente) entre 4 y 6 meses de manera previa al inicio de la actividad, la entrada en España y la afiliación y alta en la Seguridad Social.

No obstante, existen situaciones especiales reguladas como excepcionales que siguen trámites diferentes:

-Residencia temporal y trabajo para la investigación.

-Autorización inicial de residencia y trabajo de profesionales altamente cualificados.

-Autorización para trabajos de temporada o campaña en el marco de prestaciones transnacionales de servicios.

-Deportistas profesionales

-Otras situaciones como penados, o supuestos previstos en la Situación Nacional de Empleo.

Cada situación debe ser estudiada por un profesional que oriente al trabajador o empresario, ya que, existen situaciones contempladas como excepción, por ejemplo, que la duración prevista de la actividad no sea superior a noventa días, que el trabajador extranjero se desplace temporalmente a un centro de trabajo en España de su empresa extranjera para una actividad temporal o campaña, etc…

Si necesita asesoramiento para emprender o trabajar en España, nuestro equipo de profesionales expertos en la materia está a su disposición para encontrar la mejor manera de comenzar su actividad sin tener que preocuparse. Departamento de Comunicación L&S Abogados.