Dentro de las prestaciones que se pueden recibir de la Seguridad Social hay que tener en cuenta que caben dos modalidades. Por una parte, las prestaciones contributivas que están comprendidas dentro de la acción protectora del Régimen General y de los Regímenes especiales de la Seguridad Social y exigen unos requisitos mínimos de cotización. Sin embargo, una vez cumplidos esos requisitos de cotización, la prestación es independiente de la situación económica o patrimonial del sujeto.

Entre las prestaciones contributivas encontramos:

  • Desempleo
  • Incapacidad temporal
  • Incapacidad permanente
  • Prestación por lesiones permanentes no invalidantes
  • Prestación por asistencia sanitaria y prestaciones farmacéuticas
  • Prestación por maternidad
  • Prestación por jubilación
  • Prestación por muerte y supervivencia
  • Prestación a favor de familiares

Por otra parte, las prestaciones no contributivas son aquellas que se otorgan a ciudadanos que se encuentran en situación de necesidad, aunque nunca hayan cotizado o no lo hayan hecho durante el tiempo necesario para tener derecho a prestaciones contributivas. Su percepción se condiciona a un nivel máximo de ingresos. Además para su cobro se establecen unos ciertos requisitos:

  • Residir legalmente en España.
  • No tener derecho a recibir una pensión contributiva.
  • No contar con unos ingresos suficientes. Se considerarán no suficientes los ingresos en el caso de que las rentas/ingresos de que disponga el solicitante sean inferiores al importe de la pensión que solicita en su cómputo anual. En 2016, en líneas generales, ese importe es de 5.150,60€/año. Cabe añadir que si además se convive con familiares, para que el solicitante pueda recibir la prestación no contributiva, la suma de los ingresos anuales del solicitante y de las personas que conviven el solicitante deberá estar dentro de los límites reglamentarios (en 2016: 8.756,02€ si conviven dos personas, 12.361,44€ si conviven tres personas, etc).

Clases de prestación no contributiva:

  • Jubilación: Para acceder a esta prestación es necesario tener más de 65 años, residir en España 10 años a contar desde los 16, y 2 de estos años han de ser inmediatamente anteriores a la fecha de la solicitud.
  • Invalidez: Para tener derecho a recibir esta prestación hay que tener entre 18 y 65 años, residir en España 5 años a contar des de los 16, y 2 de estos años han de ser inmediatamente anteriores a la fecha de la solicitud. Además la persona ha de probar que cuenta con una minusvalía del 65%.
  • Prestación por hijo a cargo: Para acceder a esta prestación es necesario residir en España, no tener derecho ninguno de los padres a la prestación contributiva por hijo a cargo, y tener a cargo hijos menores de 18 años o afectados por una minusvalía en un grado igual o superior al 65%. En el caso que se tenga a cargo hijos menores de 18 años no minusválidos, se establece el requisito de no haber percibido durante el ejercicio anterior ingresos anuales superiores al límite establecido.