El artículo 2 del real Decreto-Ley 20/2012, de 13 de julio, de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad, suprimió la paga extraordinaria correspondiente al mes de diciembre del sector público con carácter general, si bien, previó que años después sería posible su recuperación a través de aportaciones a planes de pensiones o contratos de seguro colectivo.

Pasados varios años, sin embargo, el Estado ha decidido retornar la paga extra suprimida adicionándola a las nóminas de los trabajadores, en cuatro plazos.

La primera parte, que debía abonarse durante el 2015, fue se recoge en la Disposición Adicional 12ª de la Ley 36/2014, de 26 de diciembre, por la que se aprueban los Presupuestos Generales del Estado para el ejercicio 2015.

La segunda parte, que también deberá abonarse durante lo que resta del ejercicio 2015, se incorpora al Real Decreto-ley 10/2015, de 11 de septiembre, por el que se conceden créditos extraordinarios y suplementos de crédito en el presupuesto del Estado y se adoptan otras medidas en materia de empleo público y de estímulo a la economía, publicado en el Boletín Oficial del Estado del pasado sábado.
Mientras que la tercera y cuarta parte de esa fraccionada paga extra, quedan pendientes para el ejercicio 2016, presuntamente para los meses de marzo y septiembre, de acuerdo con el Proyecto de la Ley de Presupuestos para el ejercicio 2016 aprobado ayer por el Congreso.

Dado el fraccionamiento que se ha realizado de estos ingresos resulta relevante conocer cómo las personas beneficiadas deben integrarlos en su Declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, ya que la información en este sentido ha sido algo confusa.

Pues, a pesar de que en ciertos medios se ha comentado la necesidad o posibilidad de realizar una declaración complementaria al ejercicio 2012, al cual supuestamente correspondían estos ingresos, la Dirección General de Tributos a través de varias consultas (V1576-14 y V2941-14) ha aclarado que de acuerdo con el artículo 14.1.a) de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio, este tipo de rendimientos deberán imputarse en el periodo impositivo en que sean exigibles por su perceptor, por lo que habiendo sido suprimida la paga extra en 2012 y por tanto, a partir de ese momento ya no exigible por parte de las personas afectadas, se considera que su nuevo reconocimiento implica desplazar su exigibilidad a los años en que va a ser abonada, esto es a 2015 y 2016, respectivamente.

Por el contrario a lo anterior, las personas que se hubiesen beneficiado de una sentencia por la cual se les haya reconocido la obligación de abonárseles parte de la paga extraordinaria del mes de diciembre ya devengada a fecha 16 de julio de 2012, que fue el día concreto en que entró en vigor el Real Decreto-Ley 20/2012, deberán efectivamente realizar una complementaria pues en su caso lo que se produce es la no supresión de esa parte de la paga extra que por lo tanto resultaba exigible desde 2012.

En conclusión, una situación un tanto compleja que junto a las modificaciones que para el próximo año se han producido respecto a este Impuesto dejan traslucir la necesidad de contar con asesores adecuados como L&S Abogados a la hora de cumplir con esta obligación periódica.